Ir al contenido principal

¿¿¿Que quién hace qué cosa???


El Rol del Estudiante y del Docente en el Aprendizaje Colaborativo


Desde una visión constructivista, el papel del docente es el de un guía que acompaña, un mediador (Ferreiro, 2000) que al relacionarse con el estudiante favorece el aprendizaje, estimula el desarrollo de potencialidades, corrige funciones cognitivas deficientes, propicia el movimiento de un estado inicial de no saber, no hacer, o no ser a otros cualitativamente superiores, de saber, hacer y ser por lo que se trasciende el aquí y el ahora.  Elige entre ser un “sabelotodo” o un guía que acompaña y que cumple unos roles.

En el aprendizaje colaborativo el docente cumple roles (Johnson, 1999) como los siguientes:

Especificar los objetivos de la actividad, no sólo los objetivos académicos en su significatividad lógica y psicológica, sino los objetivos que están relacionados con las habilidades sociales.  Es necesario que el estudiante sepa el qué y el cómo se quiere lograr el aprendizaje.

Tomar decisiones previas a la enseñanza respecto de la formación de los grupos en lo referente al tamaño, el procedimiento para formarlos y los roles de los estudiantes, la disposición del aula y de los materiales educativos de acuerdo a la tarea.

Explicar la tarea y la estructura de objetivos a los estudiante, en lo que se refiere a la actividad académica, los criterios para el éxito y el sentido de cada uno de las componentes del aprendizaje colaborativo; es decir, explica qué conductas quiere ver en sus estudiantes.

Poner en marcha la actividad colaborativa, teniendo en cuenta la necesidad de proporcionar espacios en el aula para que los estudiantes trabajen colaborativamente y él, como docente, pueda hacer observaciones e ir sistematizando información para poder retroalimentar a todos los grupos. La sistematización se hace desde lo académico con las concepciones de los estudiantes, los procedimientos en la solución de problemas y todas las estrategias que se realizan para vivenciar los principios del aprendizaje colaborativo, lo cual se transforma en conocimiento pedagógico del docente, acervo que le permite hacer retroalimentación a los mismos grupos y a otros en futuros semestres académicos. 

Controlar la efectividad de los grupos de aprendizaje colaborativo e interviene cuando es necesario. Algo que siempre debe hacerse es el seguimiento de la actividad de los grupos de estudiantes a través de la evaluación formativa; parte del arte de la enseñanza consiste en saber elegir cuándo intervenir y cuándo no hacerlo. Se interviene para: suministrar o corregir información que ningún integrante del grupo ha proporcionado, hacer aportes metodológicos y técnicos, alentar intervenciones que sean argumentativas, identificar argumentos de autoridad como criterios de verdad para obviarlos, evitar generalizaciones inadecuadas y, por último, el docente interviene para asegurar la convivencia, el respeto mutuo y la aceptación de las características personales de cada uno de los integrantes de los grupos.

Evalúar los logros de los alumnos, evalúa la cantidad y la calidad de lo aprendido por los estudiantes, los ayuda a discutir cómo ha resultado la colaboración en el grupo, qué limitaciones se dieron y de dónde provienen esas limitaciones. Estos aportes pueden provenir del docente, de los estudiantes y de la institución.


Por su parte, los estudiantes que estén comprometidos en el proceso de aprendizaje deben asumir las siguientes características:


Responsables por el aprendizaje: Los estudiantes se hacen cargo de su propio aprendizaje y son autoregulados. Ellos definen los objetivos del aprendizaje y los problemas que son significativos para ellos, entienden que actividades específicas se relacionan con sus objetivos, y usan estándares de excelencia para evaluar qué tan bien han logrado dichos objetivos.

Motivados por el aprendizaje: Los estudiantes comprometidos encuentran placer y excitación en el aprendizaje. Poseen una pasión para resolver problemas y entender ideas y conceptos. Para éstos estudiantes el aprendizaje es intrínsecamente motivante.

Colaborativos: Los estudiantes entienden que el aprendizaje es social. Están “abiertos” a escuchar las ideas de los demás, a articularlas efectivamente, tienen empatía por los demás y tienen una mente abierta para conciliar con ideas contradictorias u opuestas. Tienen la habilidad para identificar las fortalezas de los demás.


Estratégicos: Los estudiantes continuamente desarrollan y refinan el aprendizaje y las estrategias para resolver problemas. Esta capacidad para aprender a aprender (metacognición) incluye construir modelos mentales efectivos de conocimiento y de recursos, aun cuando los modelos puedan estar basados en información compleja y cambiante. Este tipo de estudiantes son capaces de aplicar y transformar el conocimiento con el fin de resolver los problemas de forma creativa y son capaces de hacer conexiones en diferentes niveles.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Como los mosqueteros

El Aprendizaje Colaborativo Aprender  es el proceso amplio, integral continuo en la cual los individuos desarrollan o adquieren conocimientos, habilidades y actitudes para sobrevivir y responder con creatividad a los diversos cambios en el medio para evolucionar, transformar y progresar. También se dice que es un proceso de socialización en el cual se van estructurando modelos mentales coherentemente para determinar la manera de pensar, sentir y actuar. El término aprendizaje colaborativo hace referencia a metodologías de aprendizaje que surgen a partir de las relaciones y las formas de interacción social entre los diversos individuos a través de la formación de grupos colaborativos que comparten diversas ideas con la finalidad de adquirir conocimientos. El concepto de aprendizaje colaborativo ha sido objeto de investigación y estudio en los últimos años con la aparición y crecimiento de e-learning. El aprendizaje colaborativo es "...un sistema de interacciones cu...